Mi mamá y yo salimos del spa directo al cuarto del hotel.
-Hija me siento tan culpable de lo que te paso.
-Hay mami no te preocupes de nadie fue la culpa, y en todo caso fue culpa mía porque yo confié en el, y yo me quede sola.
-Pero yo me debí quedarme contigo.
Abrase a mi mama pues estaba a punto de llorar.
-mami tranquila no pasa nada pero cuando regresemos a México, los únicos que sabrán de esto será la directora y mis amigos, nadie más ok.
-está bien Emmi y por mi mejor porque si se llegan a enterar más personas sería un doble sufrimiento.
Entonces nos dimos un abrazo tan único que nadie jamás lo podrá igualar, porque es un abrazo de madre, de mi madre que incluye un amor único, puro, sincero y más que todo desinteresado, que al instante hace que el más fuerte dolor se olvide, hace que la tristeza más grande se vuelva al instante la mayor alegría, hace que ese vacío que un hijo tiene se llene y se desborde por tanto amor. Por ese único instante solo éramos mi mama y yo, no la quería soltar, me sentía tan protegida, tan fuerte. Todo se me olvido, hasta que la voz de Erick nos despertó.
-hay que lindas, hasta parecen mejores amigas-dijo demasiado sarcástico.
Entonces mi mamá y yo nos limpiamos las lágrimas que nos salieron sin darnos cuenta alguna.
-hay Erick no vez que si es mi mejor amiga.- dije para callarle la boca
Al entrar al cuarto del hotel, paso algo que jamás en mis 14 años había pasado, mi papa y mis hermanos me abrazaron uno por uno, primero fue mi papá.
-Hija lamento no haberte cuidado como debería sé que no debería pero hay veces que me siento tan culpable, pero bueno al menos le rompí la cara jajaja.- dijo mi papá mientras le rodaban las lágrimas por sus mejillas, algo que realmente jamás había visto.
Al separarnos note que mis hermanos estaban formados listos para darme un abrazo, y también con lágrimas en los ojos uno por uno me dieron un abrazo. El primero fue Joshua.
-hermanita perdóname por no quedarme contigo, por no protegerte, pero te prometo que desde ahora no me separare de ti; es metáfora ehhh yo también tengo que vivir mi vida.- también con lágrimas rodando por su mejilla me dio un abrazo.
-Emi…lo…siento.- fue lo único que pudo decir Erick quien de tanto sollozar no pudo pronunciar otras palabras.
-Emily, sabes que no soy de los chavos que lloran, pero…-entonces empezó a llorar- pero Emi tu eres mi hermana chiquita, te debí haber protegido de ese…tipo, perdóname por no haberte protegido, enserio que lo siento, yo más que todos me siento culpable Emi por favor perdóname.- me abrazo y enseguida sin esperarlo se puso de rodillas ante mi llorando pidiéndome perdón, yo me agache y lo abrase.
Al levantarnos todos en mi familia estábamos llorando como nunca, a todos nos había salido lo sensible.
-familia saben en este momento tal vez agradecería lo que me paso, porque desde este momento nuestra familia será aún más unida de lo que ya era, les agradezco a todos su apoyo, ya les dije que nadie tuvo la culpa.
Todos nos abrazamos y lloramos aún más y nos quedamos dormidos todos en una cama abrazados, como jamás había pasado, mi familia desde hoy era una base para pasar esto y todo lo que venga, ahora entiendo que mi familia es la mejor de todo el mundo, jamás la cambiaria ni por todo el oro del mundo, me quede dormida con una enorme sonrisa en mi rostro.

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