Para finalizar un día perfecto mi mama y yo nos dirigimos directo al spa del hotel, para relajarnos aún más, y como sería la última vez que iríamos pedimos el paquete más caro para disfrutarlo al máximo. Mientras estábamos en el jacuzzi de espera, empecé a platicar con mi mamá.
-mami no quiero llegar a casa porque luego luego de que lleguemos entro a la escuela, y no quiero revivir el momento…bueno ya tu sabes qué momento.
-si hija ya sé que momento pero es algo que se tiene que hacer.
Enseguida la señorita nos pasó para empezar el último masaje, y mientras me relajaba empecé a pensar en las pesadillas que había tenido las últimas noches, le tenía que decir a mi familia, pero ahora ya no tenía miedo de que me criticaran pues ya estamos más unidos y sé que me apoyaran.
Entonces decidí que al llegar al cuarto después del masaje les diría de las pesadillas y que decidí ir al psicólogo para que me ayude a que mis pesadillas secén. Disfrutaba mi último dio en el spa, tanto que el tiempo se pasó súper rápido, ya había pasado hora y media del masaje, después la señorita me guio una especie de jacuzzi pero envés de agua tenia lodo “es el baño de lodo, ayuda a quitar las impurezas de la piel y hace que este más suave tu mete tranquila” me dijo al ver mi cara de incomodidad; me quite la bata y con otro poco de incomodidad me metí al lodoso jacuzzi empapándome hasta el cuello. Enseguida la señorita agarro un poco y me hizo una mascarilla. No me gustaba la sensación, pero afortunadamente solo estuve ahí metida por media hora, para después pasarme a una tina de masaje donde se me enjuagaría el lodo junto con un delicioso masaje ahí estuve muy poco tiempo. Los siguientes masajes fueron en los pies, en mi cara y otra vez en todo el cuerpo. Al salir mi mama ya estaba esperándome sentada.
De camino al cuarto mi mama y yo platicamos del masaje, nos reímos y también jugamos al llegar al cuarto notamos que estaba vacío.
-Ahora estos ¿a dónde se habrán ido?
-Imagino que a jugar golf ya sabes cómo les encanta jugar y más el golf.
-y como vez ¿los alcanzamos?
- Amm no Emi estoy súper cansada, mejor vemos televisión, ahora que no están los latosos de tus hermanos, podremos ver programas de mujeres sin que estén molestando.
Empezamos a ver los programas, pero yo no podía concentrarme no sabía las palabras que debía utilizar para decirles, solo rogaba que se tardaran en llegar, pero mis pensamientos se interrumpieron cuando entro mi padre jugando, gritando, y golpeando a mis hermanos los cuales también estaban gritando.
-hola familia les quiero informar algo.- dije mientras me paraba pero nadie me puso atención por los gritos de mis hermanos y mi papá.
Oigan póngame atención quiero decirles algo.- grite con todas mis fuerzas, todos se espantaron pero al menos me pusieron atención, todos se fueron sentando en las camas dejándome a mi parada hasta enfrente mientras caminaba de un lado a otro.
-bien hija dinos ¿Qué pasa? Y por favor deja de dar vueltas que ya me estoy mareando.- dijo mi padre muy desesperado.
-está bien papi, los que les quiero decir, es que desde que paso…amm ya saben pues eh tenido varias pesadillas…- entonces me interrumpió mi mama muy preocupada
-pero…pero hija tú estabas bien...-ahora el que interrumpió fue mi hermano Dhylan.
-o eso es lo que nos quería hacer creer…- seguían interrumpiendo, y esta vez el que tomo la palabra fue Erick.
-pero te veías tan normal…- finalmente puede hablar yo.
-si quería que creyeran que estaba bien, pero la verdad es que no, estoy muy lejos de sentirme bien, me siento observada, seguida todo el tiempo, tengo pesadillas desde aquella vez, tengo mucho miedo.-hice una pausa pues estaba a punto de llorar- así que eh decidido ir a un psicólogo para que me ayude a filtrar las pesadillas.
.pero Emi tu detestas los psicólogos, nosotros te podríamos ayudar…- dijo mi papá
-papi gracias por el apoyo pero aunque deteste la idea lo tengo que hacer iré al psicólogo.
-está bien nosotros te apoyamos y lo superaremos en familia esto y todo lo que venga. Dijo mi papa dándome un abrazo
Después nos preparamos para dormirnos y sobre todo descansar mucho ya que mañana en la noche regresaríamos a México.
Nos despertamos súper temprano, nos bañamos y preparamos las maletas para irnos. Bajamos a desayunar por última vez.
Entonces al ir por fruta me pare exactamente en el mismo lugar de aquella vez que hable por primera vez con Alexis , pero ya no me afecto. Terminamos desayunar, fuimos por las maletas, mientras mi papa entregaba las maletas, yo hablaba con Joshua pues ayer fue el único que no hablo.
-hey niñito que tienes por que ayer no hablaste.
-Hay Emi es que me siento tan mal, tan culpable de lo que te paso.
-Eh Joshy ya te dije que nadie tuvo la culpa. Y te prometo que desde hoy en adelante seremos más unidos que nunca.
Entonces nos dimos un abrazo cuando ambos ya estábamos llorando.

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