Estaba acostada en el hombro de Joshua, mis lágrimas le mojaban la ropa y yo sentía como sus lágrimas mojaban mi cabello, en ese momento éramos solo él y yo más unidos que nunca, el sol se escondía lentamente mientras nos iluminaba el rostro con un color rojizo, entonces de repente pensé en Alexis, que sería de su vida, después de hoy jamás en la vida volvería a saber del, odiaba lo que me intento hacer, pero no le guardaba ningún tipo de rencor, solo deseaba jamás volvérmelo a encontrar.
-Emi, Josh ya nos tenemos que ir recuerden que tenemos que tomar el avión.- dijo mi padre sacándonos de nuestro pequeño mundo.
-si ya vamos.- dije mientras me levantaba del hombro de Joshua y me secaba mis lágrimas al igual que él. Nos pusimos de pie y nos dimos un abrazo.
-joshua te juro que desde ahora tu serás mi mejor amigo.
-y tu serás la mía; que mejor que tener a mi hermana menor que de mejor amiga.
Nos reímos al tiempo que nos separábamos, tomados de la mano caminamos hacia donde estaban nuestros padres. Notaron que teníamos los ojos rojos de tanto llorar pero no nos preguntaron nada. Revise mi reloj; las 7.30 no me di cuenta de que habían pasado media hora
Salimos de Xcaret, directo para ir a entregar la camioneta rentada, nos hicimos 30 minutos y otros 10 en los que revisaban los documentos y el estado de la camioneta. Terminaron mi padre entrego las llaves y después nos subimos a una pequeña camioneta que nos llevaría hasta el aeropuerto, esta se hizo 20 minutos hasta llegar al aeropuerto. Mire mi reloj, 8.30, en media hora subiría al avión que me llevaría de regreso a mi realidad, al contarles a mis amigos y a la directora del colegio reviviría el horrible momento que pase, quiera olvidarlo, quería que mi vida continuara como si no hubiese pasado nada, pero jamás mi vida volvería a ser normal, eso, mi intento de violación paso y tenía que afrontarlo y sobre todo aceptarlo.
-Emily tu teléfono está sonando.- me dijo mi padre, parece que ya me había estado hablando desde hace un buen rato.
-Si gracias papá.- dije mientras agarraba el teléfono.
Vi la pantalla, pero el número no lo conocía.
-Bueno. ¿Quién es?-
Una voz gruesa me contesto aunque aún no sabía quién o qué era.
-Hola Emi soy el Agente Uribe, soy quien lleva la demanda tuya contra Alexis.
-Ah sí perdón Agente no reconocí ni su número de su voz jeje, pero dígame ¿cómo va la demanda?
-pues precisamente para eso te llame, a Alexis apenas le dieron su sentencia y está bajo fianza pero es de un millón de pesos, eso solo fue con tu demanda, pero cuando se pasó por la televisión, muchísimas chavas vinieron a levantar varias demandas pero de violaciones, mañana empezará por las demás pero 10 años si le darán.-esas sí que son buenas noticias Agente muchas gracias.
-También te llame para desearte buen viaje, sé que hoy te vas así se suerte y ten mucho cuidado.
-si muchas gracias oficial.
Colgué y enseguida se anunció que ya teníamos que tomar el avión para México, agarre mis maletas y seguí a mi papa hacia la puerta donde teníamos que abordar, mi papa entrego los boletos de abordaje y enseguida pasamos todos había una especie de cabina que tenía muchos asientos, poco a poco se fue llenando hasta que esa misma cabina se empezó a mover dirigiéndose hacia el avión, llego hasta haya y la cabina se pegó a puerta del avión dejándonos ingresar, encontré mi lugar y me toco justo con Joshua me senté y el me ayudo a poner mi equipaje en las puertas de arriba.
Un rato después las aeromozas nos dieron la introducción de cómo se utilizan las bolsas de aire, que hacer en caso de sismo y nos dijeron que estábamos a punto de despegar.
Entre risas me abrocho el cinturón y yo a el, el avión despego y mientras Joshua y yo no parábamos de reír.
De repente mire por la ventana, vi ese cielo negro cubierto de estrellas, jamás había visto tantas estrellas, sentía que las podía tocar si sacaba mi mano.
-Hermoso no crees?
-sí, hace que todo lo malo se olvide.
-Quisieras olvidarlo verdad Emily.
-Sí, quisiera jamás recordar estas horribles vacaciones.
-Pero sucedió, Emi y eso no lo podrás cambiar.
-Lo sé pero lo único que quiero es poder olvidarlo, que al regresar a México mañana solo sea una pesadilla y no tener que recordar platicándoselo a un psicólogo, a la directora y a mis amigos.
-pero es algo que tienes que hacer, Emi siempre has sido una chava muy fuerte, no dejes que esto te venza. Vente recuéstate aquí en mi hombro vamos a dormir para que mañana estés lista para lo que sigue.
Me acosté y enseguida me quede dormida, y como de costumbre la misma pesadilla de los últimos días…mi intento de violación, me desperté gritando y sin querer golpe.
-qué bueno que despertaste porque ya llegamos.
Me pare, y baje del avión, ya en la terminar pasamos por las maletas y tomamos un Taxi que nos llevara a la casa, mire el reloj antes de subirme al taxi eras las 10:30, el taxi se tardaría 20 minutos en llegar, tenía muchos nervios, mañana seria mi primer día de clases, ni siquiera tenía tiempo para asimilar lo que iba decir, y mas en la forma que lo iba a decir. Solo pensaba en una cosa; tenía mucho miedo.
Llegamos a la casa, tenía demasiado sueño, pero no quería dormir, me puse mi pijama y cuando me iba a acostar mi mama me alcanzó:
-hija ¿quieres venir a dormirte conmigo?.
-claro mami.
Me agarro de la mano, su cama ya estaba des tendida me acosté primero yo, enseguida ella, me abrazo y me dijo.
-duérmete hija mía no tengas miedo, que aquí estoy yo que cuidare tu sueño, duerme que mañana será otro día.
Entonces abrazada a ella y con una enorme sonrisa me quede dormida mientras el miedo se desvanecía.




