Eran vacaciones, yo estaba a punto de pasar a 2do secundaria sería la más grande de mis hermanos, o bueno eso quería creer era más chica de 3 hermanos , si la única mujer con apenas 14 años. Todas mis amigas presumían de tener novios y de lo maravilloso que era dar el primer beso y algo más que a mi aun no me llamaba la atención ellas le decían la prueba de amor, y creo que era algo así como sexo la verdad no me interesaba, pues con apenas 14 años de edad eso era lo menos importante en mi vida:
-Sabes Emm, aun no puedo creer que no hayas tenido novio tienes 14 años, ¿apoco piensas que con tu primer novio que tengas te casaras?- dijo Alexa mi amiga más “experimentada” como ella decía.
-Hay Alexa no por el hecho de que tu no tengas ni un solo espacio libre por tus continuos novios no significa que todas a tu alrededor también, y aparte ya te explique que yo estoy esperando a un chavo que de verdad valga la pena por que como ya te eh dicho para mí el amor es muy importante y no es algo sin importancia. No quiero que me lastimen- dije en tono un poco molesto porque esta platica era una constante pelea entre ambas.
-Hay Alex ya déjala sabes que me choca que pelen por algo tan tonto, Emm ya te explico que no quiere entregar su amor a cualquiera y tu si ya sabemos que estas súper experimentada pero por eso mismo te han lastimado mucho así que ya deja de presumir.- y de esta manera Ely nos calmaba era mi mejor amiga porque siempre hacia que mantuviera los pies en la tierra.
Recordé esta conversación mientras miraba el atardecer, como ya mencione antes estaba de vacaciones y amo ir a la playa, este año toco la playa de Cancún, me encantaba venir aquí porque estaba tan alejada de mi casa que me permitía pensar muchas cosas.
-Emily ya es hora de irnos está anocheciendo- grito mi mamá
Entonces agarre mis cosas y camine descalza sobre la arena mis hermanos como siempre jugando yo de repente lo que dijo Alexa me empezó a importar, como nunca antes.
Ya en el cuarto del hotel me bañe para después bajar a cenar, me mire al espejo:
Mis ojos de color café aunque casi negro, mi nariz finita mis ojos grandes y con un brillo que me encantaba, mis labios de color carmesí que brillaban aun sin un gloss, m cabello totalmente negro, mi cuerpo esbelto muchas de mis amigas me decían que era una envidia, por mantenerlo así iba mucho tiempo al gym, entonces empecé a preguntarme por qué jamás había tenido un novio, , enseguida deseche ese pensamiento porque jamás me haba importado y no tiene sentido que de repente tenga toda mi atención, así que me dispuse a bañarme, pero no pude dejar de pensar en eso.
Toda mi familia bajo a cenar, mi papa y mis hermanos como siempre jugando, mi mamá y yo siempre abrazadas porque le tenía demasiada confianza.
Llegamos al restaurante agarramos una mesa donde se veía la playa entonces fui a servirme algo para cenar, era buffet agarre un plato y me fui directo a la barra de frutas, encontré el mango y me empecé a servir.
- Hola se ve que te gusta la fruta verdad? A mí también Como te llamas?- dijo una voz gruesa.
Alce a mirada y vi un ángel tenía los ojos café claro con un brillo excepcional, su cara se veía suave quería tocarla pero no me atreví, sus labios eran rositas era más alto que yo a pesar de que traía tacones venia vestido con unos tenis Nike unas bermudas y una playera Lacoste, sabía que estaba muy fuera de mi alcance, de repente recordé que me había preguntado algo
-A hola me llamo amm Emily y tú?- Dije con tono tímido
-Jaja me llamo Alexis eres muy tímida verdad?- me dijo con tono muy comprensible.
- Si un poco- Le respondí intentando disimular la sonrisa y el enorme gusto que me causaron sus ojos.
-Oye ya me tengo que ir pero si quieres nos vemos mañana a las 10 para ir a dar una vuelta va.- me dijo muy emocionado.
Al regresar a la mesa todos me hicieron preguntas de porque me había tardado tanto y mis hermanos celosos, siempre eh sido la consentida, por ser la única mujer y la más chica.
Regresamos al cuarto del hotel me puse mi pijama y me dormí con una gran sonrisa y soñé con mi príncipe azul.
Al otro día me desperté y tarde casi una hora para vestirme porque lo podía encontrar una ropa que me gustara para el gran encuentro, jamás me había importado tanto la ropa pero esa vez fue lo más importante de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario